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A continuación
se reproduce el texto íntegro del VEREDICTO emitido por el Jurado del TRIBUNAL
INTERNACIONAL DE LOS PUEBLOS SOBRE LA DEUDA, que sesiónó en Porto Alegre, Río
Grande do Sul, Brasil, los días 1 y 2 de febrero, como parte del II Foro Social
Mundial.
Desde Diálogo
2000, participamos activamente en la organización del Tribunal como parte de la
red latinoamericana, africana y asiática JUBILEO SUR, y el costo humano y social
de la Deuda Externa argentina tuvo una presencia fuerte en el Tribunal a través
de la presencia, entre otros, de Nora Cortiñas (Madres de Plaza de Mayo Línea
Fundadora) en la Presidencia, Adolfo Pérez Esquivel (Premio Nobel de la Paz) en
el Jurado y Francisco Dos Reis (APYME) como testigo.
Rogamos su
máxima difusión, así como también la comunicación de
su adhesión al mismo y el interés en participar de las actividades proyectadas
a modo de seguimiento aquí en nuestro país.
Por DIALOGO 2000,
Beverly Keene
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TRIBUNAL INTERNACIONAL DE LOS
PUEBLOS
SOBRE LA DEUDA
Porto Alegre, Rio Grande do Sul,
Brasil - 1 y 2 de febrero de 2002
Por iniciativa
de la red internacional Jubileo Sur, junto con la Campaña Jubileu Sul Brasil,
la Asociación Americana de Juristas, el Comité por la Anulación de la Deuda del
Tercer Mundo, Kairos- Canadá, Jubilee USA Network, Alianza de los Pueblos del
Sur Acreedores de la Deuda Ecológica, Ustawi y la Marcha Mundial de Mujeres, entre
tantas otras, se reunió, en Porto Alegre, Rio Grande do Sul, Brasil, como parte
del II Foro Social Mundial, el Tribunal Internacional de los Pueblos sobre la
Deuda.
Promovido por los Movimientos
sociales, Iglesias, Sindicatos, Organizaciones profesionales, Ongs, organizaciones
feministas, partidos políticos y personalidades de destaque que constituyen Jubileo
Sur en 45 países de América Latina, el Caribe, África, Asia y el Pacífico, y con
el apoyo de aliados del Norte, el Tribunal Internacional de los Pueblos sobre
la Deuda se reunió con el objetivo primero de determinar y juzgar la responsabilidad
de los Bancos y Corporaciones transnacionales, los Gobiernos de Norte, el Fondo
Monetario Internacional, el Banco Mundial y otras instituciones financieras internacionales
por el delito de endeudar ilegítimamente a los países y pueblos del Sur, generando
un alto costo de vidas humanas y la destrucción de la capacidad productiva y la
calidad de vida de los pueblos, con el aumento de la pobreza, la mortalidad infantil,
la exclusión social y los graves daños económicos y al medio ambiente. Además
de evidenciar la ilegitimidad de la deuda, identificar los principales responsables
y sus respectivos papeles, el Tribunal asumió el objetivo de proponer vías alternativas
de repudio y anulación de la deuda.
Este
es un Tribunal de opinión, no una corte de justicia. Sin embargo, respeta una
argumentación y documentación rigurosas, apoyado en la diversidad de las tradiciones
judiciales y éticas. A partir de una acusación basada en un amplio material documentado
y de testimonios presentados por hombres y
mujeres
de pueblos de todo el Sur, en tres sesiones, el Jurado Popular, formado por representantes
sociales de diferentes países, llegó al siguiente
VEREDICTO:
CONSIDERANDO
1.
QUE según estudios y datos la deuda de los países del Sur ya fue paga con creces,
y por eso, además de ser impagable, es ilegítima, injusta e inmoral.
2.
QUE la deuda externa, además de un problema económico, es un problema ético, político,
social, histórico y ecológico, abarca responsabilidades de distintos niveles y
exige una acción inmediata.
3.
QUE el pago de los servicios de la deuda externa significa una transferencia neta
de recursos del Sur hacia el Norte. En 1998, los 41 países más pobres y más endeudados
transfirieron al Norte
1.680 millones
de dólares más de los que recibieron. En el mismo año, el conjunto de los países
del Tercer Mundo engrosaron las arcas públicas y privadas de los países más industrializados
con
114.600
millones de dólares.
4.
QUE los pueblos del Sur han transferido para el Norte, de 1981 hasta el año 2000,
3.450 mil millones de dólares, lo que corresponde a seis veces lo que debían en
1981 (567 mil millones) y todavía deben 2 millones de millones de dólares.
5.
QUE la política de corte neoliberal provoca un crecimiento exponencial de la deuda
externa que impide políticas sociales y compromete gravemente la soberanía política
de los países del Sur.
6.
QUE la decisión unilateral de los EE.UU. en el fin de los años 70 de aumentar
la tasa de intereses del nivel histórico de 4 a 6 por ciento a más de 20 por ciento
en pocos meses, significó una traición de la buena fe de contratos y, además de
haber forzado a los países deudores a tomar préstamos para pagar los intereses,
ocasionó un pago extra que significó una pérdida de US$ 106 mil millones para
América Latina.
7.
QUE hay un vínculo entre la deuda externa, el excesivo endeudamiento público interno
y la búsqueda de capital externo de corto plazo, sometiendo los países de Sur
a una política de altísimas tasas de interés.
8.
QUE los gobiernos de los países de Sur, por concebir el sistema financiero como
un fin absoluto, sacrificaron la parte del presupuesto dedicado a gastos de políticas
sociales y de dinamización de la misma economía interna para mantener al día el
pago de las deudas financieras, teniendo como resultado el abandono de la salud,
de la educación, de las políticas de empleo, de vivienda popular, de demarcación
y garantía de las tierras de los pueblos indígenas y de sus condiciones de supervivencia
como pueblos, de valorización de los ancianos y de los niños, de realización de
reforma agraria, de conservación y recuperación del medio ambiente.
9.
QUE las políticas económicas y de ajuste del FMI se mostraron desastrosas para
los países que se sometieran a ellas y sirven para aumentar todavía más la deuda
externa y los otros pasivos externos de esos países, forzando una moratoria sin
fin de las deudas sociales y ambientales, de las que son acreedores los niños
y niñas, los pueblos indígenas, las mujeres y hombres trabajadores de campo y
de la ciudad, los negros y negras y la naturaleza.
10.
QUE el endeudamiento de esos países fue constituido por gobiernos dictatoriales,
y por eso ilegítimos y antipopulares, y que los acreedores, además de haber sido
cómplices, tenían conciencia de los riesgos que implicaba esos préstamos.
11.
QUE la expansión de la deuda está relacionada con las elites de los países del
Sur que, en toda la historia y actualmente, han sido complacientes con las instituciones
financieras del exterior, tanto privadas y oficiales como también multilaterales.
12.
QUE los países del Norte tienen con el Sur una deuda ecológica por el histórico
saqueo de sus recursos, por la apropiación intelectual de los conocimientos ancestrales,
por el uso y degradación de las mejores tierras, agua y aire para proyectos de
exportación que amenazan la soberanía
alimentaria,
producción de desechos tóxicos que ponen en riesgo la supervivencia de los pueblos.
13.
QUE la deuda externa constituye una violación permanente sobre los derechos económicos,
sociales y culturales establecidos por las NN.UU. en 1966, que exige el reconocimiento
de cada nación a la autodeterminación, al desarrollo económico así como también
a la libre disposición de sus riquezas y recursos naturales, y además que en ningún
caso podrá un pueblo ser privado de sus propios medios de subsistencia.
Los
integrantes del jurado del Tribunal Internacional de los
Pueblos
sobre la Deuda deciden, por unanimidad:
1.
La Deuda Externa de los Países del Sur, por haber sido constituida fuera de los
marcos legales nacionales e internacionales, y sin consulta a la sociedad, por
haber favorecido casi exclusivamente las elites en detrimento de la mayoría de
la población, y por herir la soberanía nacional, es ilegítima, injusta e insustentable
ética, jurídica y políticamente.
2.
Los acusados, Bancos y corporaciones transnacionales, Gobiernos del Norte, Fondo
Monetario Internacional, Banco Mundial, otras instituciones financieras internacionales
y sus colaboradores en el Sur, son autores, coautores, cómplices o encubridores
de los siguientes delitos y crímenes cometidos:
a.
captar parasitariamente el patrimonio natural y demás recursos del Sur para satisfacer
el pago de la Deuda Externa, instrumento político, ideológico y económico de explotación
sobre nuestros
pueblos;
b.
mantener y favorecer el intercambio desigual que contribuyó al aumento de la Deuda
Externa, contribuyendo al aumento de la extracción y producción de materia prima
vendida a precios muy
bajos y
a su vez la importación de productos industrializados comprados a precios sumamente
elevados, intercambio desigual que se vio favorecido por los subsidios que los
países ricos
mantienen;
c.
cobrar intereses usurarios que hicieron que la Deuda Externa aumentara de manera
exponencial, en lugar de disminuir, a pesar del flujo de pagos por parte de los
países del Sur;
d.
realizar operaciones fraudulentas entre los grandes bancos transnacionales y empresarios
de países del Sur, simulando deudas inexistentes, a través de mecanismos especulativos
que en lugar de favorecer la producción, sirvieron para el enriquecimiento de
pocos pues esas deudas simuladas fueron nacionalizadas;
e.
aplicar las políticas de ajuste estructural y otras políticas económicas que obligan
a nuestros Estados a procesos de privatización de los recursos naturales y servicios
esenciales y a destinar el dinero que debe ser invertido en obras sociales, o
reactivación económica, al pago de la deuda;
f.
apoyar a regímenes dictatoriales o criminales a través de préstamos que los sostienen
y enriquecer ilícitamente a los dictadores, a pesar del rechazo de los pueblos
oprimidos y la
sanción
por parte de organismos de las Naciones Unidas o de derechos humanos;
g.
aplicar en forma perversa los recursos de las deudas contraídas, destinándolos
a enriquecer a los gobernantes, a favorecer gastos suntuarios y depositarlos en
bancos extranjeros, en lugar de destinarlos a obras sociales;
h.
forzar la imposición de programas de integración económica que se caracterizan
por favorecer únicamente los intereses de las empresas transnacionales de los
países industrializados del
Norte y
por violar a los derechos fundamentales y colectivos de los pueblos;
i.
imponer condiciones políticas y económicas recesivas en los países deudores para
consentir la renegociación de la deuda;
j.
seguir cobrando una deuda que ya se ha pagado con creces, es decir cometiendo
el delito de estafa;
k.
violar el Derecho Internacional y sus normas y cuerpos legales, como la Declaración
Universal de los Derechos Humanos, el Convenio 169 de la OIT sobre los pueblos
indígenas, la
Convención
para la eliminación de todas las formas de discriminación contra las mujeres,
el derecho a la autodeterminación de los Pueblos, entre muchos otros, y las leyes
nacionales;
l.
fomentar y manejar un complot internacional entre los acusados para saquear y
expoliar a los pueblos del Tercer Mundo, para lo cual han cometido sistemáticamente
los crímenes
anteriormente
mencionados;
m.
cometer el crimen de genocidio y crímenes contra la humanidad.
El
jurado solicita al Tribunal que dicte la sentencia condenando a los acusados por
la comisión de todos o algunos de los delitos y crímenes cometidos y mencionados
en este veredicto. Solicita además que declare a la DEUDA EXTERNA como inexistente,
y por eso extinta, por ser odiosa, infame, ilegal, usurera, injusta, fraudulenta,
ilegítima y causante de la pérdida de soberanía nacional
y de la calidad de vida de la mayoría de la población del Sur.
A
la vez solicita al Tribunal que acepte las siguientes recomendaciones:
-
Hacer un llamado a la unión de todos los ciudadanos presentes en este foro, a
los pueblos del Sur y a aquellos ciudadanos de los países del Norte solidarios
con las causas de los pueblos a realizar campaña para asegurar la cancelación
y el repudio de la Deuda Externa.
-
Iniciar procesos soberanos de auditorias independientes de las deudas externas
en nuestros países a fin de hacer una verificación contable y jurídica y establecer
si existe aún una deuda a pagar, así como a establecer procedimientos participativos
y democráticos de control sobre el endeudamiento.
-
Pedir a los Parlamentos de los países endeudados que investiguen el manejo que
hicieron los responsables por generar la deuda y hacerlos legalmente responsables
ante la justicia.
-
Exigir la restitución de las riquezas extraídas del Sur así como el pago por los
daños causados por la misma.
-
Demandar la devolución a los pueblos de las riquezas ilegítimamente habidas por
las dictaduras, los gobiernos corruptos y las empresas transnacionales cómplices
de estos hechos.
-
Sostener campañas por la dignidad y soberanía a fin de no permitir acuerdos económicos
multilaterales o bilaterales que atenten contra el bienestar de los pueblos, incluyendo
los acuerdos con el FMI o con Instituciones Financieras Internacionales.
-
Proponer a los gobiernos la unión a favor de esta causa común y hacer lo necesario
al fin de que solicite a la Corte Internacional de la Haya una opinión consultiva
sobre la ilegitimidad de la deuda externa,
y suspender todos los pagos de intereses de la Deuda.
-
Proponer a los gobiernos que esos intereses sean utilizados exclusivamente en
programas para el desarrollo sustentable para la vida de los pueblos.
-
Acompañar los procesos locales y nacionales, que buscan la creación de sociedades
sustentables desde el punto de vista económico, alimenticio, energético, ambiental,
equitativo e igualitario.
-
Apoyar la campaña por el reclamo de la Deuda Ecológica, que es la responsabilidad
y obligación que tienen los estados del Norte, las corporaciones transnacionales,
la banca multilateral y otras instituciones financieras privadas por la destrucción
ambiental en el Sur.
-
Entregar las conclusiones de este Tribunal a los principales acusados y pedirles
que responden a ellas en un tiempo determinado.
-
Acompañar los procesos legales que sigan a este veredicto por parte de los demandantes
a los acusados plenamente identificados, declarados culpables por este tribunal,
para evitar que estos crímenes cometidos queden en la impunidad. Denunciar a los
gobiernos corruptos que han permitido el saqueo de sus pueblos.
-
Constituir una comisión global sobre la deuda con el mandato de investigar e identificar
a los responsables de perpetuar la deuda ilegitima e impulsar iniciativas que
los lleven ante la justicia.
-
Notificar a las Naciones Unidas y a los cuerpos internacionales y regionales exigiendo
la consideración de la elaboración de instrumentos para asegurar la plena vigencia
de los derechos humanos
universales por encima de todo reclamo en materia de servicio de la deuda.
El Jurado
eleva al Tribunal el presente Veredicto, buscando justicia para los pueblos del
Sur y toda la humanidad. Este es un paso en una larga marcha. Esta es nuestra
decisión. Que se publique y se difunda.
Porto Alegre,
Río Grande do Sul, Brasil, 2 de febrero de 2002
Miembros
del Jurado:
- Adolfo
Pérez Esquivel (Premio Nobel de la Paz, ARGENTINA),
- Dennis
Brutus (Poeta, SUDÁFRICA),
- Pedro
Ross (Central de Trabajadores de CUBA),
- Yvonn
Yanez (Alianza de los Pueblos del Sur Acreedores de la Deuda Ecológica, ECUADOR),
- Rosemary
Nyerere (Miembro de Parlamento, TANZANIA),
- Marie
Frantz Joachim (Marcha Mundial de las Mujeres,HAITI), - - - - Samba Tembile (Campamento
Internacional de la Juventud, MALI),
- Rogate
Mshana (Consejo Mundial de Iglesias, TANZANIA),
- Sekou
Diarra (Jubile 2000, MALI),
- Shelly
Emalyn Rao (Consejo de Investigaciones Económicas y Sociales, FIDJI).
FIN DEL
TEXTO.
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