Argentina,
Noviembre de 2003
Nuestro
amigo Marcos nos describe en un ensayo nuestra situación
socio-económica, para los socióligos, las "condiciones
de posibilidad" para los simples ciudadanos de a pié
nuestro futuro próximo.
Las
“condiciones de posibilidad” que facilitan la corrupción
y la mafia
(una
duda: ¿los economistas y los políticos Argentinos,
sabrán algo de economía?)
| Fragmento
de García Marquez |
“-Todo
lo que quieran –les dijo Maruja-. Si alguna vez me necesitan,
búsquenme, y yo los ayudo. |
El
Doctor no quiso ser menos: <<¿Qué le puedo
dar yo de recuerdo?>>, se dijo, |
esculcándose
los bolsillos. Sacó una cápsula de 9 milímetros,
y se la dio a Maruja. |
-Tome
–le dijo más en serio que en broma-. La bala
que no le metimos. |
No
fue fácil rescatar a Maruja de los abrazos del mayordomo
y de Damaris, que se levantó la
máscara hasta la nariz para besarla y pedirle que no
la olvidara. |
Maruja
sintió una emoción sincera. Era, a fin de cuentas,
el final de los días más
largos y atroces de su vida, y el minuto más feliz. |
La
llevaron arrastrando los pies en las tinieblas hasta un automóvil
(...) |
la
cabeza apoyada en las rodillas de un hombre para que no la
vieran desde afuera. |
Le
advirtieron que había varios retenes de policía,
y que si los paraban en alguno Maruja
debía quitarse la capucha y portarse bien.”
|
| Gabriel
García Márquez en “Noticias de un Secuestro”. |
Por Marcos Guido
Amigos,
“ciudadanos de a pie” (quiero entender que todas los
seres humanos de buena voluntad, independiente de la función,
cargo o posición social que ocupemos nos sentimos incluidos),
los Monopolios anche Oligopolios Privados destruyen la economía
de un país, la posibilidad de tener a la Democracia como
forma de gobierno y finalmente la sociedad misma. No ayuda en nada
hacer una versión mejorada del modelo de los ’90, el
modelo en sí es dañino y perverso. Intentaré
explicarlo sin finezas académicas ni tecnicismos, sino de
la forma más sencilla posible.
En
nada mejoran la vida de todos los argentinos las inversiones por
miles de millones, prometidas por Repsol-YPF y Telefónica,
en su repentino afán por encarar una estrategia que permita
ablandar al gobierno y a la opinión pública para hacer
viable una discusión sobre el aumento de tarifas, si mantenemos
la actual Dictadura de Mercado (Lo siento, Dn. Juan Carlos de Borbón;
su esplendor, su seguridad y prosperidad económica y la de
sus súbditos no valen más que la de mi PUEBLO que
muere de hambre y enfermedades evitables, y Usted –hombre
culto- lo sabe).
Está
probado teórica y empíricamente (remitirse a la década
del ’90) que la actuación de los Monopolios y Oligopolios
Privados no funciona como dinamizadora y multiplicadora de la economía,
ya que no genera ni dispara el desarrollo de emprendimientos productivos
pequeños y medianos porque la estructura económica
que los sustenta es perversa: hacen valer su posición monopólica
(hegemónica) dentro del mercado, estrangulando y absorbiendo
a la corta o a la larga toda competencia empresarial y comercial
sea del rubro que fuere –ley de Darwin-, y no hay controles
que puedan con ella.
Por
el contrario su consecuencia lógica es la corrupción
generalizada y la construcción de una estructura mafiosa
sea en el Estado como en la Sociedad, para hacer posible la supervivencia
de las personas. Lo escrito en el párrafo anterior se conoce
en Sociología como las “condiciones de posibilidad”
que facilitan el logro de tales o cuales objetivos, pero no podemos
desconocer sus consecuencias. Cuando los Recursos Naturales (energéticos
y agroganaderos), los Servicios Públicos, las pocas Industrias
existentes y los Medios Masivos de Comunicación están
concentrados en pocas manos para beneficiar el “capitalismo
globalizado y dentro de él al capital nacional”, las
personas pierden su condición y dignidad humana (pierden
la centralidad dentro del ecosistema) y pasan a convertirse en una
variable más en la ecuación económica, se tornan
descartables.
Si
los pequeños y medianos ahorristas tuvieran conocimiento
del daño que provoca la gran concentración de capitales
no participarían de semejante carnicería. Pero aprovechándose
de la ignorancia general son llevados por las narices por los concentradores
de dinero y hacedores especulativos e inescrupulosos de negocios.
El ejemplo más notorio fue la actuación de los banqueros
en el exterior y en el país con la fiesta de los “Bonos
argentinos” en plena estafa Menem-Cavallo-Marx. Esta estrategia
les permitió y permite obtener grandes sumas de dinero “rápido
y fácil” a estos gerentes y operadores irresponsables
y de cuarta.
La
posibilidad de que una sociedad, en particular, sobreviva a semejante
perversidad y estrategia antihumana es generando estructuras mafiosas
(corrupción mediante) que permitan a la gran clase media
mantenerse dentro del sistema con pequeños y/o medianos negocios
más lindantes con el delito que con una economía normal,
y a costa de generar una nueva clase social en crecimiento, los
excluidos, que deben sobrevivir de la caridad y entre la protesta
continua y la represión.
Los
posible emprendedores conocen de sobra esta situación, por
lo que las investigaciones y evaluaciones serias, previas al lanzamiento
de un proyecto productivo desalientan y desmoralizan a los potenciales
“microempresarios” o los ponen en la disyuntiva de planificar
“forzosamente” y de antemano de que forma deberán
arreglar con la estructura mafiosa para que su protección
les permita sobrevivir dentro de un mercado concentrador y monopólico.
En que medida y con qué condiciones se relacionarán
con la estructura mafiosa, deudora de la concentración económica
(Dictadura Económica o de Mercado).
Esto
sólo en el plano nacional, en el corto y mediano plazo, y
sin tomar en cuenta las consecuencias que para el conjunto de las
sociedades implica avanzar en semejante sistema que apunta a un
gobierno central planetario en manos de las corporaciones financieras
(para ese entonces el ser humano será un elemento colateral
y más insignificante que los recursos naturales energéticos,
hídricos, etc.). ¿Acaso, no lo anticipa palmariamente
la guerra unilateral sobre Irak, el ataque a Afganistán,
el autoatentado del 11 de septiembre –con mano de obra importada-
como pretexto para instalar la teoría del terrorismo y la
guerra preventiva e infinita, para justificar la escalada militarista,
la rapiña de los recursos y la destrucción de vidas
humanas que también ira in crescendo?
Los
únicos que aplauden y festejan a rajatabla la continuidad
de esta Dictadura del Mercado son los consultores y asesores económicos,
raza de mentirosos y estafadores de profesión que juegan
de líberos al servicio de la “concentración
de las corporaciones económicas”. Ver su actuación
en los ’90 y hasta la fecha, ellos nunca dejan de engordar
sus bolsillos.
Cobran
cuando la empresa inicia su actividad con todas las esperanzas puestas
en el futuro; esperanzas que se fundan en las investigaciones y
proyecciones mentirosas de estas consultoras. Pero también
vuelven a cobrar cuando al año o a los dos años sobreviene
la crisis terminal de la empresa (la quiebra) y el empresario al
borde del infarto debe nuevamente recurrir a ellos para aceptar
que ha perdido casi todo y lo único que le quedan son manotazos
de ahogado: resignar el manejo de la empresa, fusionarse, vender,
etc...
Por
último, aunque es lo más importante ya que estamos
hablando de la vida de los seres humanos en sociedad, la democracia
como régimen de gobierno del estado y como construcción
social que presupone un mínimo sentido de igualdad o tendencia
a la igualdad requiere que cada persona posea cierta seguridad o
pequeño poder económico –sustentado entre otras
formas naturales- en el trabajo, para vivir dignamente y tener voz
y voto en la construcción del consenso sobre social (la vida
y el bienestar de todos los que habitan el suelo que les pertenece
¿por igual?).
Esto
queda totalmente desvirtuado y se transforma en baladí, en
el caso de tener una economía consolidada en base a corporaciones
monopólicas y oligopólicas ya que los miembros de
los distintos poderes del Estado (Legislativo, Ejecutivo y Judicial)
ya no representan a los ciudadanos “minutos” o de a
pie sino que son lisa y llanamente empleados a cargo del Estado
y a sueldo de las Corporaciones Monopólicas y Oligopólicas
privadas (sobran los ejemplos).
En
una situación socio-política como la descripta no
existe sistema Político ni Jurídico que pueda sustraerse
a esta realidad tan trascendente cuanto pedestre. El caso más
patético que reactualiza esta cuestión tan medular
lo constituye el juicio político a los miembros de la Corte
Suprema de In-Justicia. Y más especialmente, el bochorno
nacional e internacional al que debemos asistir con la actitud caprichosa
y alevosa de un presunto delincuente como el juez Moliné
O’Connor (tampoco el único) apoyado por la élite
financiera y la mafia –que tras la misteriosa muerte de Yabrán-
continúa operando bajo la égida de otros individuos
de igual o peor calaña.
Viviendo
en una Dictadura de Mercado, ni aun en el supuesto de que mágicamente
constituyéramos una “sociedad de virtuosos”,
lo que implica tener incorporada la ética, la transparencia
y la igualdad ante la ley tanto los ciudadanos como los funcionarios,
podría verificarse un mínimo de democracia real (realismo
mágico). El caso más patético –por no
decir perverso- se manifiesta en la actuación de la organización
Transparencia Internacional, cuyo capítulo argentino es la
Fundación Poder Ciudadano, que aproximadamente desde comienzos
de la década del ’90 viene monitoreando y exigiendo
transparencia y honestidad a los políticos y funcionarios
públicos pero siempre se excusó de abrir juicios de
valor sobre las grandes corporaciones monopólicas y oligopólicas
que actúan en nuestro país; esto es sobre las “CONDICIONES
OBJETIVAS DE POSIBILIDAD” que activan y motorizan la corrupción
y la mafia.
Esta
situación puede interpretarse de diversas maneras, entre
ellas: puede existir un gran desconocimiento de cómo funciona
la sociedad, la economía y la política en los dirigentes
de ambas instituciones, lo cual diría que es casi criminal
dado el grado de compromiso y relevancia que sus actos tienen dentro
de las sociedades que monitorean, o también puede que posean
una gran dosis de deshonestidad intelectual rayana en la perversidad,
por lo cual a sus dirigentes la categoría de seres humanos
le quedaría grande.
Algunos
piensan que como no somos “ángeles” si ponemos
un súper e imbricado sistema de “controles cruzados”
para transparentar el sistema de gobierno vamos a lograr una sociedad
mejor y no entienden algo tan pedestre como que somos seres humanos
que vivimos en sociedad (comunidad) y debemos de una vez por todas
decidir si entendemos que hay algo común (PUBLICO) que nos
une y alrededor de lo cual nos organizamos y constituimos en PUEBLO,
o simplemente pretendemos construir “supuestas” sociedades
privadas, con un gobierno corporativo central, donde los intereses
individualistas y materialistas liberados a su máxima expresión
se relacionan pugnando al mejor estilo darwiniano para sobrevivir;
nos comemos unos a otros. Vaya dilema cultural...
Terminando,
para nosotros los ciudadanos de a pie, no podemos pretender modificar
las situaciones de corrupción y mafia (consecuencias de un
modelo determinado) sin hacer un diagnóstico profundo y acabado
de las “condiciones de posibilidad” que facilitan e
incentivan estos emergentes. Por ello un aporte real, honesto y
desinteresado pasa por develar y dar a publicidad estas condiciones
de posibilidad (Dictadura de Mercado: una economía sustentada
en Corporaciones Monopolicas y Oligopolicas) y MODIFICARLAS A LA
BREVEDAD de lo contrario cualquier intento por revertir las consecuencias
(Corrupción y Mafia) es una PÉRDIDA TOTAL DE TIEMPO
y es “más de lo mismo”. Una nueva estafa al PUEBLO
ARGENTINO, y van....
Toto,
mi amigo de la calle, no tiene muchos estudios. Le pregunté
si en Argentina, donde la economía la manejan unos pocos,
es posible que los hombres públicos fuesen honestos me contestó:
Marcos, ¡ pura mierda !
-
Pero Toto, ¿este gobierno quiere mejorar las leyes, poner
más controles, dar leña?
-
Marcos, no me jodas, ¡ pura mierda !
Su
sabiduría me apabulla... y me quedo pensando en qué,
para cursar un posgrado en sociología hipotequé la
vivienda cuando el 1 a 1.
¡
Recórcholis !: #!!!@!!!%!!! Toto no sabe hablar en términos
técnicos sobre las “condiciones de posibilidad”,
pero, que clara la tiene el chabón...
Marcos
Guido, Periodista |